Cada vez volvemos al pasado
Querido Lector:
En los últimos días, hemos sido testigos de noticias tan desproporcionadas para el pensamiento de cada chileno y chilena en estos tiempos. Por ejemplo, la eliminación de la paridad de género en el Congreso, así como las declaraciones del ex presidente Sebastián Piñera en Argentina, afirmando que en su gobierno sufrió un golpe de estado no tradicional. Hoy amanecimos con un mensaje de odio y amenazas por parte de un personaje de extrema derecha, quien amenaza con fusilar a la alcaldesa de Providencia y al ex presidente Piñera por considerarlos traidores a la patria. ¿Realmente debemos llegar a ver este tipo de mensajes de odio y agresiones entre la clase política en estos días?
Por un lado, vemos cómo se intenta eliminar cada vez más la participación de las mujeres en cargos públicos. Por otro lado, se burlan de las actividades íntimas de una mujer. Y por otro lado, tenemos a alguien que afirma haber sufrido un golpe de estado no tradicional. Considero que Chile merece un estado social y democrático de derecho, pero que sea libre y no retrocedamos con este tipo de amenazas y acciones que solo logran que la población no vote y haya menos electores en estas valiosas oportunidades de elegir representantes en los distritos.
Como joven, veo con inquietud cómo la política se vuelve cada vez más violenta y menos dialogante, perdiendo de vista que fueron elegidos por el pueblo y son representantes de una parte de la región para llevar sus demandas e inquietudes. Sin embargo, esto no se refleja en cada acción que realizan. Chile ha cambiado y es preocupante ver cómo personas extremistas, dependiendo de su color político, atacan a una mujer por sus actividades o se burlan públicamente de su intimidad, o intentan eliminar a la mujer de cargos públicos como diputada o senadora.
Chile ha cambiado y las mujeres tienen derecho a muchas cosas. No debemos retroceder y decirles qué deben hacer o no. Debemos seguir mejorando como sociedad y como personas. El estado de derecho debe brindar seguridad a cada individuo en sus libertades, acciones y, sobre todo, en su forma de pensar, sin someterlos al miedo, las amenazas y las burlas públicas.
No deseo que las próximas generaciones vivan con temor o miedo a salir solos, ni que les asuste ocupar cargos públicos porque está permitido ofender y denigrar públicamente a las mujeres. Espero que haya un verdadero cambio y no volvamos al pasado o a las cruzadas, porque como sociedad, no hemos aprendido nada.
Chile Vive por siempre!



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