Pascua de Mariano Puga
Hoy conmemoramos el cuarto aniversario del fallecimiento de Mariano Puga, conocido y apreciado como el querido cura obrero. Este hombre de humildad y sencillez inigualables dedicó hasta el último aliento de su existencia en favor de aquellos que más lo necesitaban, especialmente durante los tiempos oscuros de la dictadura. Mariano vivió en carne propia las adversidades de la pobreza y la represión militar, demostrando un compromiso inquebrantable con los desfavorecidos.
En su legado perdura la imagen de un hombre entregado, que convivió con la realidad de los marginados y luchó incansablemente por ellos. Su partida deja un vacío en la lucha por la justicia y la dignidad, aún pendientes para aquellos que aún no han regresado.
Recordamos con emoción las ocasiones en las que Mariano brindaba consejo a los futuros sacerdotes, siempre enfatizando la importancia de no olvidar a los pobres y de rechazar el lujo que tanto aleja a los presbíteros de su verdadera misión. Los curas villeros en Argentina, siguiendo su ejemplo, se hacen presentes en las comunidades más necesitadas, viviendo en solidaridad con quienes sufren, ganándose así el respeto y la admiración de la gente.
A Mariano Puga le expresamos nuestro más sincero agradecimiento por su generosa entrega, por su vida dedicada al servicio de los demás y por su incansable labor en la difusión de la palabra de un Cristo liberador. Que descanse en paz, querido cura obrero.



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