Reflexión de Viernes Santo
Querido Lector:
En este Viernes Santo, tras recorrer el Via Crucis, surge una reflexión profunda sobre el peso de las palabras y acciones injustas que crucifican a tantos hoy en día. ¿Cuántos de nosotros hemos sido crucificados por chismes y comentarios sin fundamento, cuántas vidas y relaciones se quiebran por la envidia y la soberbia? Así como el pueblo que amaba a Jesús fue el mismo que lo crucificó, ¿cuántos "barrabás" son liberados injustamente mientras tantos "Jesús" son encarcelados por la injusticia social y territorial? A menudo, no somos conscientes de estas realidades.
Las palabras de Jesús en la cruz: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lucas 23,24) resuenan en nuestras vidas. Dios nos llama siempre al perdón y la reconciliación. Hoy más que nunca, somos llamados a sanar heridas, a acercarnos a nuestros hermanos y amigos, a reconciliarnos con aquellos a quienes hemos lastimado con nuestras palabras o acciones.
Que este día de reconciliación nos acerque más a Dios y nos comprometa a ser fieles a su palabra, extendiendo el perdón y la paz a aquellos que nos rodean. Que podamos sanar las heridas del pasado y construir un futuro de amor y compasión en comunidad.



Comentarios
Publicar un comentario